
Cuando Paulo Hernán Hinostroza Guzmán se retiraba en diciembre del 2001 alzando la Copa de Campeón, su hijo Hernán que ya pertenecía a las divisiones inferiores de Alianza Lima, acababa de cumplir 8 años.
Desde que nació, Hernán siempre tuvo como ejemplos de futbolista a su padre y a su tío (John). Lo curioso es que fue adquiriendo un estilo de juego más parecido al de su tío que el de su padre.
Así es que hoy contamos con Hernán Hinostroza Vásquez, un volante de exquisitos pases y buen toque.
El periodista Daniel Peredo dice: "Da gusto venir a verlo jugar".
Sin dudas que el medio sector del campo es su hábitat, donde colabora en la marca y en el armado del juego. Con tan solo verlo 5 minutos en la cancha, un fanático queda enamorado de su juego. En el partido de Semifinales en la Libertadores Sub20 ante la U (campeón del torneo), anotó de penal en la definición aunque no pudo evitar la derrota.
Hoy milita en el fútbol belga y esperamos que la pueda romper en la selección sub 20, y luego en la de mayores con el profesor Markarián.
